Empieza la nueva edición del proyecto333 – un reto para el armario
Lunes, marzo 28th, 2011
Lo que empezó como un reto personal se ha convertido en un movimiento que combate la obsolescencia programada con un enfoque práctico. Durante tres meses han limitado su vestimenta a 33 prendas y se han niegado a comprar ropa adicional. Los resultados son sorprendentes.
Todo empezó con una pequeña huelga de consumo. Justo cuando empezaban las rebajas un grupo de bloggers anunció que durante tres meses no iban utilizar más que 33 prendas, incluyendo accesorios, zapatos y chaquetas. Sólo quedaban excluidos la ropa interior y la ropa de deporte. El experimento que se originó en octubre en Estados Unidos fue traducido y divulgado por el blog Sostenibilidad y Minimalismo. El 9 de Enero 2011, el día de su lanzamiento que coincidía con el comienzo de las rebajas ya se habían unido otros bloggers tanto de España como de Latino América .
Lo que empezó como un experimento personal de pronto se convirtió en un fenómeno. Debido a la publicación de experiencias y la aparición en medios locales y nacionales la idea se convirtió en movimiento. Es un puente entre la vida simple en el mundo de habla inglesa y de habla española.
Courtney Carver, que originó el proyecto en Estados Unidos y Valentina Thörner da Cruz que lo trajo al mundo hispanohablante son minimalistas autoproclamadas. El proyecto 333 es su intento de acercar al consumidor común la filosofía minimalista, que resalta que la felicidad no depende del número de posesiones de una persona. Empezando con el contenido del armario, los participantes tienen una meta muy tangible. La duración determinada asegura que los más escépticos podrán probar la sensación de vivir con menos sin mayores riesgos. Y el número 33 asegura que hay una variedad suficiente para que los colegas y amigos en general no se den ni cuenta cuando los protagonistas llevan a cabo este experimento.
Este mes de Marzo la primera edición hispana del proyecto 333 llega a su fin, pero muchos participantes ya han avisado que seguirán con el reto y que simplemente ajustarán su selección de las 33 prendas al cambio de la temporada. Debido a esta demanda,el proyecto 333 ahora ha recibido un branding propio para unificar las contribuciones de los participantes. El perfil en facebook y la cuenta en twitter fueron ampliadas por una página web con varios autores que analizan el impacto del proyecto desde sus diferentes puntos de vista: menos estrés, más conciencia, más exigencia en la calidad a la hora de comprar ropa y el deseo de que el mundo de la moda gire un poco más lento y de manera algo más sostenible. Esas son las conclusiones de la primera temporada.
