Cómo funciona una planta de reciclaje de metales

El metal es uno de los materiales más usados, estando presente prácticamente en todas las áreas: alimentación, embalaje, electrodomésticos…Es esencial que, tras finalizar la vida de cualquiera de sus diferentes formas, éstos sean tratados en una planta de reciclaje de metales, ya que suponen el 10% de la basura que producimos a diario.

Cuando no reciclamos metales, estamos perjudicando el medioambiente, ya que éstos acabarán en la naturaleza, ya sea en vertederos o, incluso, tirados en el campo, ríos, etc. lo que supone un 70% más de contaminación. Además, este reciclaje cuenta con una gran ventaja, pues la mayor parte de los metales pueden sufrir el proceso de manera ilimitada, conservando sus propiedades si se realiza de manera correcta.

Metales como el aluminio, hierro, plomo, cobre o el acero, entre otros, son fácilmente reciclables si están separados selectivamente y no están mezclados con otros materiales, pues únicamente necesitarían ser fundidos y estarían listos para uso comercial nuevamente. Mediante la recuperación del metal se consigue ahorrar la materia prima, que están agotándose, y disminuir la energía necesaria para la extracción de la misma.

En el hogar podemos colaborar con el reciclado, por ejemplo, separando las latas de la basura orgánica, y también con llevando aparatos eléctricos y electrónicos a plantas de reciclaje de metales

, ya que numerosas piezas están fabricadas con este material.

Aunque los metales tienen un proceso de reciclaje similar entre ellos, varían en función de su maleabilidad. En el caso de materiales como el bronce, el latón o el cobre, es necesaria la electricidad para volver a reusarlos, pero únicamente se gasta el 5% de la energía de la que se invertiría en extraer los mismos en materia prima.

Es tarea de todos favorecer la reutilización de las materias, separando la basura de los productos aptos para ser  tratados en una planta de reciclaje de metales autorizada, con el fin de favorecer al medioambiente y, también, la economía.

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