Conocimiento y buen trato, las claves de un buen guía

Mapa Tours, touroperador de viajes que este año cumple su 25 aniversario, apuesta por la profesionalidad de sus guías para ofrecer un servicio óptimo y de gran calidad a sus clientes durante los circuitos, siendo una de las principales claves de su éxito.

En todos los programas del mayorista, la figura de los guías acompañantes y/o locales es indispensable para dar asistencia a los viajeros, ya que son expertos conocedores del destino, así como de todos los detalles de los circuitos, incluyendo alojamiento, restauración, traslados, etc.

El perfil para ser guía turístico es muy concreto. Según Javier Bohorque, responsable del departamento de guías de Mapa Tours que cuenta con una dilatada carrera profesional en el sector, “Los viajeros suelen ser muy curiosos y desean aprender todo sobre los destinos y las costumbres locales, por lo que un buen guía debe tener grandes conocimientos a nivel geográfico, histórico y artístico. Además, debe ser una persona sociable y extrovertida, a la que le guste tratar con los pasajeros, y, lo más importante, ser resolutivo y eficaz ante cualquier situación que pueda surgir”.

Otro aspecto a tener en cuenta para el buen transcurso del viaje es la importancia de la conexión entre el guía y los clientes, ya que el primero es la figura de referencia para los viajeros en el destino y en quien pueden confiar plenamente estando lejos de casa. Por tanto, la empatía y el buen trato son cualidades fundamentales en este tipo de circuitos programados. “Al final del viaje –añade Bohorque– se crea entre guía y viajeros un vínculo muy especial que va más allá de lo profesional”.

El objetivo principal de un buen guía cuando realiza su trabajo es, según Mapa Tours, transmitir, a través de una serie de conocimientos, la cultura y la historia del lugar que se visita, además de controlar correctamente toda la logística del viaje para un buen funcionamiento del mismo.

n" align="justify">Sin embargo, a veces pueden encontrarse dificultades en este trabajo, como los percances de toda índole que pueden surgir durante el recorrido o el cumplimiento riguroso de los horarios establecidos y los programas contratados, entre otros. Por tanto, “es necesario intentar superar las expectativas de los clientes y saber anticiparse”.