Los cementerios

Se dice que el estudio de los cementerios expresa una forma de conocer las conductas individuales y colectivas que se manifiestan en una sociedad. A partir de los criterios que se establecen para sepultar a los difuntos, un cementerio entonces es una evidencia material que refleja las formas de organización, el sistema de relaciones, las costumbres, las creencias, los valores puestos en juego que la sociedad adopta como propios y los expresa constantemente en su desarrollo cotidiano.

Cuando se habla de cementerios, es muy común que muy pocas personas se den cuenta de la verdadera importancia que representan desde el punto de vista de patrimonio de una ciudad. Un cementerio es un lugar en el cual se entierran los cuerpos de los muertos y las cenizas de quienes deciden o por voluntad de sus familiares, ser cremados. En el mundo occidental los cementerios son el lugar en donde se realizan las ceremonias finales que tienen relación con la muerte. Las ceremonias o ritos varías según las prácticas culturales y las creencias religiosas.

En la gran mayoría de las culturas las personas que eran sumamente ricos, que tuviesen profesiones importantes, o que fuesen parte de la nobleza o tuviesen algún tipo de estatus social, eran enterrados en criptas individuales o debajo de lugares que representaban algún símbolo de adoración con una indicación en forma de inscripción que mencionaba el nombre de los difuntos, la fecha de su muerte, datos biográficos y a veces leyendas. En Europa, esto era acompañado con el escudo de armas de la familia a la que perteneciera el difunto.

El resto de las personas eran enterradas en los cementerios municipales en donde se hacían clasificaciones según el estatus de cada uno. Las escrituras y los símbolos tallados en la lápida solían ser más costosos. Las familias más adineradas so

lían darle mucha importancia a las criptas y los panteones al igual que como a otros bienes como la casa, los automóviles, etc. Era muy común agregarle estatuas como por ejemplo ángeles llorando en la tapa del sepulcro. Había quienes no podían pagar el precio que costaba una lápida por lo que realizaban inscripciones talladas en madera, al igual que los adornos que solían ser de ese mismo material.

El problema con la madera era que se deterioraban rápidamente con la acción de la lluvia y organismos vivos descomponedores. Se usó mucho el hierro en sustitución de la madera, que era más resistente que la madera y más económico que el mármol o la piedra. En el Uruguay cada vez existe una creciente demanda por panteones lo que ha provocado que los cementerios municipales estén bastante colmados en su capacidad y por lo tanto se haya permitido la inserción de cementerios privados que ofrecen servicios y beneficios de otro tipo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *