Cuidar las flores en invierno y en verano

Las plantas pueden crecer en cualquier estación del año, lejos de lo que se cree, siempre que adaptemos las condiciones del ambiente a sus necesidades. Se tiende a pensar que el verano es la época excelente para esta y el invierno es más inseguro y poco propicio para el cultivo. La verdad es que los dos épocas poseen sus ventajas y sobre todo sus peligros.

Las flores en invierno

Las flores pueden resistir bien al frío invernal, basta con unos consejos básicos sobre todo en las zonas en las que las temperaturas son muy bajas y es posible hacerlo con algunos consejos para el cuidado de las flores durante el invierno ya que sufren con los efectos del frío. Principalmente es necesario prestar atención al riego, debe espaciarse más en el tiempo ya que las bajas temperaturas impiden que la la tierra se seque, además de que cada especie tiene distintas necesidades que deben tenerse en cuenta para su mantenimiento. No debe poner demasiado agua en las flores porque no es mejor que sobre a que falte. Demasiada agua puede llegar a pudrir las raíces, o favorecer la proliferación de hongos.

Las flores en verano


La amenaza más conocida para las flores en verano es la falta de humedad, aunque no es la única, hay más. La falta de humedad se produce por las altas temperaturas, además de por otros factores como el uso de climatizadores. Cuando el ambiente tiene un bajo nivel de humedad nuestras flores carecerán de las condiciones necesarias para desarrollarse correctamente. Para detectar que nuestras plantas necesitan más humedad podemos fijarnos en algunos síntomas:

  • Las flores desaparecen antes de lo común y los capullos caen.
  • Las hojas empiezan a carse después de marchitarse.

Sobre todo en las plantas que tienen hojas delgadas, la punta de sus hojas se vuelve de color pardo.
Si detectamos alguno de estos síntomas en nuestras flores no es el fin del mundo, antes de preocuparnos hay una serie de opciones que dan rápidos resultados.

  • Agrupa las plantas y rodéalas con cuencos con agua. La razón de hacer esto es que las plantas, al transpirar producen humedad, y colocadas en grupos la humedad de todas ellas produce una aumento de humedad en el ambiente del que se benefician todas ellas.
  • Pon las macetas encima de un plato grande o una bandeja con grava, la cual ha de mantenerse mojada, lo que hace que la evaporación del agua aumente el nivel de humedad.
  • Pero recuerda que es n
    ecesario evitar que el nivel del agua llegue a la base de la maceta, para que las raíces no se pudran y para no arrastrar con el agua a los nutrientes fuera dek tiesto.
  • Pulverizar con agua el entorno de las plantas, pero si se va a rociar agua, no hay que dejar que entre en contacto directo sobre plantas cuyo follaje sea sensible a la humedad.
  • Instalar humidificadores eléctricos.

Ante todo recuerda que por mucho que riegues una planta no vas a conseguir que el ambiente no esté seco, no es necesario confundir esto porque demasiada agua puede malograrla tanto o mas que la falta de humedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *