Orígenes del Horóscopo
Viernes, abril 22nd, 2011
Artículo publicado por Astro Bienestar.
La Astrología es una disciplina con base científica y astrológica, y nos permite conocer mejor nuestra personalidad, basándonos en las influencias de los planetas del sistema solar, además de facilitarnos predicciones para el horóscopo diario.
El inicio de la astrología occidental tuvo lugar en Mesopotamia hace más de 5000 años, y llegó hasta nosotros por manos de los griegos y de los romanos. Los símbolos del zodiaco, sin embargo, son de origen egipcio: se trata de antiguos jeroglíficos que los egipcios asociaron con unos determinados grupos de estrellas que eran capaces de influir en algunas actividades o características humanas.
Por ejemplo, el acuario era la constelación en la que se encontraba la luna llena cuando empezaron a subir las aguas del río Nilo. Los signos del zodíaco, palabra que deriva del griego “zodiakos”, es decir el círculo de los animales, son 12 y se organizan alrededor del Sol. Los signos representan el tiempo solar, las estaciones y los ciclos vitales de la naturaleza.
El signo zodiacal de cada uno está determinado por la posición del Sol según la hora, fecha y lugar de nacimiento.
Como otras ciencias ocultas, también la astrología hace referencia a los 4 elementos básicos del universo, es decir fuego, tierra, aire y agua. Así, los signos del zodiaco se clasifican en: signos de fuego (Aries, Leo y Sagitario), cuyas características principales son el entusiasmo y la valentía; signos de tierra (Tauro, Virgo y Capricornio), que suelen ser personas conservadoras y muy prácticas; signos de aire (Géminis, Libra y Acuario), signos caracterizados por una constante instabilidad y la necesidad de adaptarse a los demás; signos de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis), que indican emotividad y sensibilidad.
Además de los signos, el zodiaco se compone de otros 12 elementos fundamentales: las casas, que representan las etapas fundamentales de la vida de cada persona.
La primera casa es donde todo empieza. La cúspide, o principio de esta casa, coincide con el ascendente, y corresponde al signo que en el momento del nacimiento se encuentra al este. La primera casa representa la imagen que los demás tienen de nosotros. La segunda casa representa lo que tenemos, ya sea dinero, otros bienes materiales o afectivos de cada persona. La tercera casa representa nuestra manera de relacionarnos con los demás. La cuarta casa, llamada también Imum Coeli, representa nuestros orígenes. La quinta casa es nuestro lado creativo. La sexta casa es el mundo del trabajo. La séptima, opuesta a la primera (que representa nosotros mismos) es el descendiente, y representa una persona complementaria a nosotros. La casa número ocho, representa la sexualidad, la procreación y la muerte. La casa número nueve representa todo lo que está lejos, a nivel físico o espiritual. La cúspide de la casa número diez coincide con el Medio Cielo, es decir la posición del Sol en el punto Zenit. Esta casa representa el destino de cada individuo. La casa número once, representa el mundo de las relaciones sociales, y finalmente la número doce representa los grandes retos que nos planteará la vida.

