La góndola, una alternativa lógica y ecológica al alcance de todos

Hoy en día, la ciudad de Venecia necesita realizar nuevas obras para salvaguardar el patrimonio artístico y modernizar su sistema de transportes.

Sin embargo, los administratores no siempre dieron adecuada publicidad a uno de los medios que, desde siglos, está al servicio de la comunidad. Se trata de un sistema de transporte original, ecológico e inmune al tiempo, precioso tanto para el visitante ocasional, trabajador o turista de vacaciones en Venecia, como para el habitante: la góndola.

La tradicional embarcación veneciana aún representa un verdadero servicio de transporte, además de ofrecer agradables paseos turísticos por los canales laguneros, tan románticos como costosos. En particular, la góndola es una alternativa rápida y económica a los ruidosos barcos de la compañía de transporte ACTV y permite evitar los puentes del Canal Grande (Scalzi, Rialto, Accademia y el recién nacido Costituzione), siempre llenos de gente.

Más ancha de lo normal y sin decoraciones, la góndola-transbordador es conducida por dos gondolieri y puede llevar hasta 14 personas a la vez, que pueden sentarse o estar de pie. El precio de un viaje es realmente conveniente, si se considera que los barcos de ACTV cobran dos euros para el mismo servicio y que no hay muchos hoteles baratos en Venecia. Un transbordo en góndola cuesta sólo cinquenta céntimos por pasajero, un euro si lleva una maleta de gran tamaño.

Además de ser un sistema de transporte útil, la góndola es una elección obligada por los que no quieren renunciar a una experiencia breve y económica, pero al mismo tiempo intensa, de las tradicionales embarcaciones laguneras. Aunque el viaje dura sólo unos minutos, los pasajeros pueden disfrutar de una vista excepcional de los edificios históricos venecianos y saborear la inusual sensación de sentarse a pocos centímetros del agua.

Cabe destacar que este servicio no es una invención reciente. De hecho, en una ciudad como Venecia, desde siempre las aguas han sido las vías de comunicación predilectas. Ya en épocas remotas los venecianos que no podían permitirse la propriedad de una góndola privada disponían de medios de transporte públicos. Por esta razón, había unos malecones de salida y llegada de las góndolas, llamados stazi, no sólo a lo largo del Canal Grande, sino también en toda la ciudad. Hoy, en cambio, con la introducción de las embarcaciones motorizadas, el servicio cubre solamente unos puntos preestablecidos, es decir: de Fontego dei Turchi a San Marcuola, de Pescheria a Santa Sofia, de Riva del Vin a Riva del Carbon, de San Tomà a Ca’ Garzoni, de Ca’ Rezzonico a San Samuele, de Salute a Santa Maria del Giglio y de Punta della Dogana a San Marco Vallaresso. El servicio es activo desde el lunes hasta el sábado, de las 8 de la mañana a las 19 de la tarde. Si necesitáis

más información, os recomendamos contactar con vuestro hotel en Venecia.

Hay costumbres que no cambian pese a los aires de modernidad. Sin lugar a dudas, la góndola-transbordador es un sistema único en su género que respeta nuestro medio ambiente y vuestro bolsillo, una joya para los que quieren descubrir y apreciar el encanto de Venecia.

A cargo de Andrea Gnoato

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